Villaharta y sus aguas

Villaharta siempre ha sido conocida por sus "aguas", ha estado unida a la denominación de las fuentes de agua agria, tanto del balneario de Peñas Blancas como el de Fuente Agria.                                                                                                                         

Aunque el uso del agua como medio curativo es tan antiguo como la humanidad y ha sido utilizado durante toda la historia, desde la época de los romanos, es a finales del siglo XIX y principios del XX cuando se produce un cambio a destacar. Se pasa de un uso empírico a un mayor interés por parte del colectivo medico-científico hacia el estudio de los efectos fisiológicos del agua tanto desde su aspecto físico como químico. Durante la primera mitad del siglo XX el termalismo participa de los progresos de la medicina siendo objeto de trabajos de experimentación clínico-científica.

Durante estas fechas se instalaron cerca de Villaharta dos balnearios en los que se hospedaban numerosos visitantes  para el tratamiento hidroterápico con aguas mineromedicinales. Estaban situados en un impresionante marco natural, poblado de una extensa arboleda y rodeado de manantiales de aguas ferruginosas, provisto de excelentes comunicaciones gracias al ferrocarril que disponía de paradas en ambos balnearios.

Son escasas las fuentes de información sobre este tema. El Ayuntamiento de Villaharta ha reunido una colección de imágenes de los Balnearios de Peñas Blancas y Fuente agria. Las fotografías son, en gran parte, postales editadas en la época que servirían para que los visitantes las enviaran a sus conocidos mientras estaban alojados en sus instalaciones. Los originales se pueden consultar en el Archivo Municipal de Villaharta y en el de  la Diputación de Córdoba.

Escudo del Balneario de Peñas Blancas o Santa Elisa

Portada del libro publicado en 1896 sobre el Balneario de Fuente Agria